jueves, 23 de mayo de 2013

Nueva entrada para el Guggenheim. Entrega viernes, 24 de Mayo de 2013.

Después de la clase del viernes trabajando en planta en el Guggenheim, me quedó bastante claro el hecho de que debía comenzar por ahí, por buscar una geometría del museo para poder emplazar mi propuesto correctamente y no simplemente colocandola en el lugar sin más. 

En casa he seguido trabajando en esta geometrización, como se mandaba, para realizar un dibujo a mano y otro a photoshop de esta planta del Guggenheim, marcando ciertas zonas, al igual que ciertas direcciones.

Este dibujo está realizado a mano, usando el plano del Guggenheim en tamaño A3, para no perder la referencia. 



Después de este dibujo, he realizado otro a partir de este, con photoshop.


La maqueta, analítica, intenta representar, el espíritu que quería transmitir en estos dibujos, así como la idea de la propuesta que también se puede ver en ellos, de formas sinuosas y atractivas, rotas también y en puntos específicos y marcados por otras más rotundas. Uniéndose y entrelazándose unas curvas con otras, creando diferentes espacios interiores y exteriores, llenos de vida, movimiento y carácter. 



























Por último, he realizado unos dibujos de la propuesta. Son varias ideas de como podría realizarse y emplazarse en planta, así como unos dibujos interiores, analíticos, para ver como se podría mover el espacio interior.















sábado, 18 de mayo de 2013

Viernes, 17 de mayo de 2013. Nueva entrada para el Guggenheim

Hoy viernes vamos a trabajar en clase con el trabajo que estamos realizando para el Guggenhein, ya que el trabajo no está alcanzando el nivel necesario. 

Vamos a trabajar en planta, pensando en la geometría del propio Guggenheim para después poder introducir nuestra propuesta de la forma más coherente, no simplemente dejándola ahí como algo pegado al edificio, sino intentando que dialogue con él. 

Geometrización del espacio
del Guggenheim

Unión con la propuesta 


jueves, 16 de mayo de 2013

Nueva entrada para el Guggenheim

Después de la pequeña charla del viernes, pude ver que el proyecto no estaba bien encaminado, y me di cuenta de que esa no era la mejor forma de abordarlo. Pero salí de la clase con muchas ganas de ponerme a trabajar en ello. 

Así que, comencé a pensar, dibujando, intentando organizar todo lo que pasaba por mi cabeza. Demasiadas ideas aparecían sin mucha lógica, tenía que organizarlas, encontrar un sentido dentro del contexto en el que estamos trabajando. 

He realizado dibujos, y bocetos principalmente de las ideas que tengo en la cabeza para ver si tenían cabida, para luego ya ir concretando y sacando una idea de todo ello. 

Al ponerme a trabajar, he intentado recabar todas o casi todas las ideas que estaban en mi cabeza para poder llevarlas luego a la práctica. 






Creo que la manera de abordar esto, va a ser desde el interior porque creo que la arquitectura es principalmente eso, un espacio, un lugar en el que se da la vida, en el que estar, en el que pasar, el que reír, llorar... Por tanto, debe ser un lugar pensado para las personas, desde el interior. 

Por supuesto, que el exterior también es importante, y no lo voy a dejar de lado, pero quiero empezar a pensar el edificio desde el interior. 

Los bocetos posteriores recogen el cúmulo de ideas que he plasmado en ellos, para después con todo a la vista intentar decidir cuál es el mejor camino en este caso. 

Distintas geometrías y formas
en las que desarrollar el espacio envolvente.
Algunas en relación con el pez de Gehry

Intentar ocupar el espacio interior (Izq.)
Análisis y lugar de trabajo
en el mapa del Guggenheim (Drcha.)

Otro tipo de geometrías.
Y diferentes visiones de diferentes espacio interiores.

Espacio interior

Formas de cubrir el espacio (Izq.)
Opción para el acceso (Drcha.)

Imagen interior
Opción para el acceso (Drcha.)

Distintas formas del acceso

Distintos espacio interiores.
Diferentes imágenes y explicaciones


Además, creo que la mejor forma de pensar es en tres dimensiones, por tanto, he decidido realizar un par de maquetas pequeñas, para poder jugar con sus piezas sobre el terreno. 

La primera esta realizada con glicerina y con tela metálica. Mientras que la segunda está realizada con tiza, esponjas y tela metálica. 































jueves, 9 de mayo de 2013

Nueva entrada para el Guggenheim

Comenzamos con el último trabajo del cuatrimestre que consiste en hacer una intervención en el acceso sur del museo Guggenhein de Bilbao. 

Abordar este ejercicio no parecía fácil, sino al contrario, parecía algo muy complicado que no sabía ni por donde poder empezar. Así que decidí empezar a dibujar, a poner en el papel lo que pensaba y quería para este proyecto.
















Después de darle bastantes vueltas, empecé a pensar en mi propuesta, a través de unos dibujos primeros, para luego ya pensar en planta, alzado y sección.

Se trata de un espacio de unión entre el exterior del edificio y el interior y a la vez de la arquitectura exterior e interior. Ya que por dentro de esta nueva entrada, quiero reflejar la misma luz y el mismo ambiente que se producía en el interior, pero a la vez, por fuera quiero darle el aspecto del edificio, para que no sea algo que desentone exageradamente. 

Si que es cierto que la luz natural, tiene que llegar al interior de esta entrada, ya que al ocupar bastante espacio, quiero poner una pequeña cafetería, donde uno se pueda sentar a tomar algo y contemplar la ciudad y el edificio. 

Además, creo que no podía tocar mucho el edificio ya que por sí sólo se trata de una gran obra de arte. 

Por otro lado, también quería hacer algo que fuese como lo que el edificio me transmitió, que era algo que no te esperas, que en cada punto había algo nuevo, como escondido. Así que pensé en esta entrada que va aumentado poco a poco según te aproximas a la entrada del edificio, es como una especie de cueva, que al principio es chiquitita pero luego crece y aumenta. 

Al comenzar con la propuesta, comencé a dibujar de un modo más geométrico o esquemático lo que estaba pensando, para luego irle dando carácter.

En todos los dibujos, es lo que he intentado transmitir, además, también e intentado ver como se relaciona con el edificio existente, así como una maqueta muy esquemática.














sábado, 4 de mayo de 2013

Viernes, 3 de Mayo de 2013. Recordando, dibujando desde el recuerdo

Hoy vamos a comenzar con el nuevo y último ejercicio del cuatrimestre. Vamos a comenzar a pintar el espacio interior del Guggenheim desde los recuerdos que conservamos de él, las sensaciones que nos transmitió y como nos hacia sentir ese espacio. 








VIAJE AL PAÍS VASCO

Quizás, lo más complicado, sea ordenar los pensamientos, los sentimientos, tomar una actitud crítica y ser capaces de poner en palabras los tres días que hemos vivido en el País Vasco. 

¿Cómo no dejarnos llevar por los sentimientos ante algo nuevo, qué vemos ante nosotros? ¿Cómo saber qué sentimos y por qué nos sentimos así ante lo que nos aparece? Intentar controlar las sensaciones que te transmite algo es complicado, pero hay que intentar mantener una actitud crítica para poder analizarlo. 

Los viajes nos llenan de recuerdos y emociones, abren las puertas de nuestros corazones para llenarlos un poquito más, nos despegan por un tiempo del mundo en el que vivimos para llevarnos a otro, para poder soñar. Nos despiertan la curiosidad, el querer verlo todo, conocer todo.

Nuestra experiencia comienza ahora, cuando ponemos en palabras lo vivido. 

El viaje que nos esperaba, se abría ante nosotros como un lugar desconocido, el cual solo quieres iluminar, e indagar en los más profundos y sentidos rincones que te oculta.

Nos esperaba como ausente y callado pero con muchas ganas de no callar, de gritar, de contarnos.

Viernes, 26 de abril de 2013. Bilbao - Museo Guggenheim







Y de repente lo ves, como aparece ante tus ojos, como surge por encima de la ciudad como si quisiera salirse de ella. Como si le sobrase todo lo que existe por allí y solo fuese suficiente el mismo, ya que lo que se puede observar alrededor es un conjunto de muchas cosas, diferentes, que no parecen hacerle un gran favor al edificio. El único alago que le hacen, es el no poder dejar de mirarlo, ya que parece que pierden algo de valor esas cosas que están a su lado.

Aunque está situado este gran edificio en la ría, elevándose como un barco, un barco con el que te apetece navegar, descubrir, recorrer, en el que poder viajar. 

Un conjunto de volúmenes, de formas sinuosas, que se combinan para dar un espectáculo inigualable, para mostrarse como algo ensoñador, como un espacio en el que indagar, en el que buscar cada rincón oculto y extraño en el que nunca antes nadie haya estado. 

Te invita a jugar con él, ha bailar con él, ha dejarte llevar, ha sentarte a ver que es lo que te quiere contar. A escucharlo, a verlo y observar cada uno de los puntos de vista que presenta y como van cambiando a cada metro más allá. Te invita a entrar y a que encuentres algo excepcional en él, algún agujero extraño en el que poder colarte para indagarlo.

Y una vez dentro de calla, te atrapa y te lleva a otro lugar, muy lejos del mundo en el que estás. 

Como un lugar inesperado, mágico, en el que todo tiene cabida, con formas realmente atractivas que te encogen. Te achata su grandeza y la magia que desprende. Como puede ser un lugar que no se te hubiese pasado por la cabeza ver. 

Y te llama a andar junto a él, a recorrerlo, a caminar, a no cerrar los ojos para no perderte cada esquina, cada rayo de luz, cada espacio que te deja. 

El calor que desprende te acoge, te envuelve, y te sientes con una calma y una tranquilidad que te hace sentir bien y hasta algo especial por asombrar aquel lugar. 

Un lugar para perderte, para estar, mirar y recorrer.

Sábado, 27 de abril de 2013. San Sebastián-Kursaal

Ciudad con encanto. Lugar para conocer. Pasear por sus playas es un privilegio y mirar alrededor todo un placer. 

Kursaal, obra agridulce. No quiere hablar el exterior, callado y apagado; ardiente y vivo su interior.

Lugar en el que se encuentra llamativo y peculiar pero bonito a su vez. No esperas ver algo así allí. Esperas algo más de él, que no llega. 

Volúmenes nítidos, que se combinan con la ciudad, a un lado, al otro el mar. 

Más que invitarte a entrar, tú quieres entrar, para ver más, porque crees que ahí no puede acabar todo, tiene que haber más que tú no ves, algo escondido que debes descubrir. 

Dentro, surge un lugar en el que perderte fácilmente, en el que la iluminación es exquisita y perfecta. 

Te asombra, entrañable e impresionante. Salas llenas de encanto y lugares en los que te apetece quedarte y estar. 

Minucioso y detallado, trabajado hasta el último punto de cada espacio, le da una grandiosidad al edificio. Te sientes bien, y en calma pero a la vez desconcertado, por la diferencia con el exterior y por como te hace sentir chiquitita. 

...

La ciudad, la playa de la Concha, la playa de Ondarreta, sus bares, su gente, la plaza de la Constitución, la parte antigua... No tienen nada que envidiar a nadie. Acogedores, tranquilos, lugares de paso enriquecedores, atractivos. 

Así como el museo San Telmo, enmarcado por el mar a sus espaldas y una plaza que se abre para contemplarlo sin problemas. Espacio de juegos, de tránsito, de paso, de estar, de observar. 

Exterior llamativo, y diferente a lo que se ve en la ciudad. Anguloso y pesado, que parece perder esta condición por la fachada tan peculiar. 

Espacio tranquilo y parece que poco conflictivo, aunque destacable por ese punto de variedad. 

...

Y recorrer la ciudad, atravesarla para llegar al Peine de los Vientos. Un lugar en el que observar y sentir grandeza y admiración por el espacio que se crea, que surge del mar. Que te invita a contemplar, a jugar con él.

Domingo, 28 de abril de 2013. Museo Oteiza

Asombrosa la labor manual, de trabajo minucioso y preciso, de trabajo detrás de la obra, de prueba y error. Obra inquietante, y única, muy admirable. 

“Puedo afirmar y afirmo ahora: Que el arte consiste, en toda época y en cualquier lugar, en un proceso integrador, religador, del hombre y su realidad, que parte siempre de una nada que es nada y concluye en otra Nada que es Todo, un Absoluto, como respuesta límite y solución espiritual de la existencia.” Jorge Oteiza.

Con el viaje terminado, los recuerdos y las experiencias siempre nos quedarán ahí. Por mucho o por poco tiempo que pase las recordaremos. Igual que a las personas con las que las vivimos, que forman parte de ellas, y que las hacen también posibles.